Jubilación activa: cómo seguir trabajando sin perder la pensión
La jubilación no tiene por qué ser el final de la vida laboral. Cada vez más personas, especialmente autónomos y profesionales, buscan formas de mantenerse activas tras alcanzar la edad de jubilación. Una de las más interesantes es la jubilación activa: una opción legal que permite compatibilizar el cobro de la pensión con una actividad profesional.
En este artículo te explicamos qué es, cómo funciona, qué requisitos establece la ley y por qué puede ser una gran alternativa para quienes aún quieren aportar valor tras la jubilación.
¿Qué es la jubilación activa?
La jubilación activa permite a una persona jubilada seguir trabajando legalmente y cobrar, al mismo tiempo, parte o el total de su pensión contributiva. Está regulada por el artículo 214 del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social (TRLGSS) y es una fórmula cada vez más utilizada en España.
Requisitos para acceder
- Edad legal de jubilación: Debes haber alcanzado la edad ordinaria, que en 2025 es de 66 años y 6 meses (o 65 si has cotizado al menos 38 años).
- 100% de la pensión reconocida: Debes tener derecho a cobrar el 100% de la base reguladora.
- Actividad laboral o profesional: Puedes trabajar por cuenta ajena o como autónomo.
¿Cuánto se cobra?
En general, se cobra el 50% de la pensión reconocida. Si trabajas como autónomo y contratas al menos a un empleado, puedes cobrar el 100% de tu pensión.
¿Sigo cotizando?
Sí, aunque ya estés jubilado, debes seguir cotizando a la Seguridad Social:
- Contingencias profesionales e incapacidad temporal
- 9% de cotización de solidaridad (no computa para futuras prestaciones)
Ventajas de la jubilación activa
- 💶 Mejorar los ingresos: sumas la pensión (aunque sea parcial) a los ingresos por trabajo.
- 🧠 Seguir activo: mantienes tu red profesional, tu rutina y tu motivación.
- 📈 Transición gradual hacia el retiro total.
- 🛠️ Contribución al sistema y a nuevas generaciones.
¿Qué limitaciones tiene?
- No se cobra el complemento a mínimos
- Incompatible con la jubilación anticipada o parcial
- Requiere haber cotizado el 100% de la base reguladora
Ejemplos de uso real
Algunos ejemplos de personas que usan la jubilación activa:
- Un abogado o asesor que sigue colaborando en su despacho.
- Un médico o terapeuta que mantiene una consulta ligera.
- Un fotógrafo freelance que acepta trabajos puntuales.
¿Cómo se solicita?
Primero debes solicitar y obtener la pensión ordinaria. Después, informas a la Seguridad Social de que vas a mantener una actividad laboral. El trámite puede hacerse de forma presencial o telemática a través de sede.seg-social.gob.es.
Conclusión
La jubilación activa es una excelente alternativa legal para quienes no desean desvincularse del todo de su actividad profesional. Puede suponer una mejora económica, personal y social, si se hace de forma informada.
Eso sí, conviene estudiar bien los requisitos y consultar con un abogado o asesor laboral antes de tomar decisiones. Porque jubilarse no tiene por qué ser desconectarse de la vida profesional… solo reinventarla.

